domingo, 12 de diciembre de 2010

La tercera palabra


Se abre el telón. Sobre el escenario se encuentran solo dos actores. Por un lado, la presidenta Cristina Fernández y compañía con su denuncia de compra ilegal de la empresa Papel Prensa. Por el otro lado, Grupo Clarín con su defensa a tales acusaciones. De escenografía, la familia Graiver, la oposición, y algunas organizaciones. Recordemos que, de acuerdo al guión, los actores aprenden lo que deben decir y la forma de portarse con los otros personajes.
¿Y el público? Son los lectores, los medios del Interior del país, los ciudadanos, Papel Prensa en su totalidad, sus trabajadores. Allí están todos ellos, sentados en sus butacas, presenciando la obra en la cual solo pueden participar a través de sus reacciones colectivas: risas, silencio, exclamaciones de sorpresa, de miedo, etc. Y en última fila, se encuentra sentada ella. Allí en donde las luces ya no alumbran y el sonido casi no llega. Allí esta sentada la verdad, sin siquiera poder tener algún tipo de reacción colectiva.
Dicen que las mejores obras de ficción fueron extraídas de la pura realidad. Pero esta es la realidad, aunque muchas veces parezca ficción. La realidad de los medios del Interior del país que luchan día a día por sobrevivir a pesar de las adversidades. El licenciado en Comunicación Social Luis Abregó sostiene que existe “una difusa línea divisora entre los intereses empresarios y los intereses periodísticos que influye y entorpece la actividad”. Parece que los únicos que pueden ser actores de esta obra son los que tienen el poder, ya sea político como económico. Y ejemplo mas claro que la declaración de Clarín no puede existir: “Quien controla la fabricación de papel, controla la palabra escrita”. Palabras fuertes y explicitas en el guión de uno de los actores.
La realidad también es la de los ciudadanos, quienes son los más desprotegidos, porque, como sostiene Julio Ramos en su libro Los Cerrojos a la Prensa, el ciudadano “puede ser inducido políticamente, privado de ver, leer o escuchar lo que desee si no conviene a las concentraciones dominantes…” Cada actor sobre el escenario tiene su propio guión, y el público esta obligado a ver, leer o escuchar solo eso.
¿Cuándo se bajara el telón? Espero que para la próxima obra el protagonista sea el público. O… ¿por qué no se anima el público a subir ahora al escenario? Quizás también la verdad se anime.

jueves, 28 de octubre de 2010

Solo quiero estudiar


Cerrado por asueto. Cerrado por duelo. Facultad tomada. Estos son carteles que se pegan en la puerta de la Facultad de Ciencias Sociales de la sede de Parque Centenario cada jueves desde hace dos meses. Motivos varios. Hoy, la muerte de Néstor Kirchner. La semana pasada, la muerte del militante del Partido Obrero Mariano Ferreyra. Las semanas anteriores, la toma de la facultad por “alumnos” en reclamo del edificio único de Sociales y algunas yerbas mas. Algunas veces los profesores dictaban sus clases en los árboles numerados de la calle Ramos Mejía, entre las bocinas de los autos y el murmullo constante de los transeúntes. Otros optaron por suspender la cursada y dejar a sus alumnos libres. ¿Y los estudiantes? Los que teníamos interés estudiábamos como y en donde podíamos. Los que no, se dedicaban a designarles a los profesores en que árbol tenían que dictar sus clases.
Y entre la política y la muerte se debate la educación por salir adelante, ardua lucha en este país. La ecuación es simple, pero invisible. Mientras menos estudiamos y nos formamos como profesionales, el país acuna más ignorancia, y de esta forma es más fácil que los que tienen el poder construyan la nación que ellos quieren y no la que nosotros soñamos. Al fin y al cabo, muerte más política sucia es el negocio perfecto para el poder. Mientras tanto, solo queremos estudiar.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Entre el Censo y la muerte

Era una mañana mas tranquila que la de un domingo. En la calle no se escuchaba ni un sonido, apenas los pasos de los censistas y algunas voces respondiendo preguntas como "en esta casa hay dos habitaciones", o "el techo de esta casa es de barro". Tipicas respuestas a tipicas preguntas durante el feriado por el Censo Nacional. Pero algo irrumpio la tranquilidad de la mañana. En cartel negro con letras blancas el canal Crónica lo anunciaba: MURIO NESTOR KIRCHNER. Enseguida la noticia corrió por todos los canales de television, corrían tan rápido como mis dedos sobre el control remoto buscando la veracidad de la información. Y asi fue. Todos los canales comenzaron a publicarlo. Y no podían ser menos las redes sociales. Wikipedia actualizó la información de su portal en menos de 15 minutos. Por Youtube ya se encuentran publicados videos en homenaje al ex presidente, y en Twitter llueven los Tweets de periodistas, gente del espectaculo, politicos, y gente comun. Todos asombrados por la noticia en esta mañana en la que todos estaban en sus hogares a la espera del censista.


Algunas postales de una mañana poco común:























(cada imagen ingresa a su pagina web correspondiente)

lunes, 27 de abril de 2009

Plumas y Cartones


Era un domingo de otoño como cualquier otro en el barrio de San Telmo. La mayoría de los negocios permanecían cerrados, y sobre la calle Independencia casi ni pasaban los autos. Yendo por la calle Defensa hacia la calle Belgrano, es decir, hacia el corazón de San Telmo, desfilaba un grupo de cartoneros con sus carros. El grupo no superaba las quince personas y se conformaba por hombres y mujeres de variada edad, pero también caminaban a la par cinco niños que llamaban la atención por estar descalzos y ligeros de ropa a pesar del frío insoportable que aparecía con la caída del sol. Llegando a la esquina de la calle México, un cordón policial los detuvo, advirtiéndoles que tenían que desviar su camino sin darles explicación alguna.
Al mismo tiempo, sobre México se deslizaba un enorme carro, más bien carroza de desfile de comparsa. Arriba del carruaje bailaban seis mujeres voluptuosas que se caracterizaban por la suntuosidad de sus disfraces multicolores, acompañados al ritmo de música brasilera, que hacía bailar a cualquiera que la oyera. Al costado del carro se desplazaba otro grupo de hombres y mujeres que también vestían disfraces con plumas y de variados colores. Alrededor de ese perfecto cuadro relucían las cámaras, las luces, los papelitos y las guirnaldas.
- ¡Corten!- exclamó un señor con un megáfono, y de repente la música, el carro, los bailarines y los papelitos se detuvieron. – Que el carro avance otra vez, pero más despacio, y los bailarines simulen que esto es una verdadera fiesta – diciendo la palabra “fiesta” con el megáfono para que todos lo escuchen. – Pero tenemos mucho frío- balbuceó una de las chicas que estaba sobre el carruaje. - No me importa el frío, ¡bailen con más ganas!- le contestó el señor del megáfono, - bueno, está bien, entren todos a tomar una taza de café caliente, coman algo y en cinco minutos los quiero afuera para grabar otra toma.
Los bailarines ingresaron a un garaje, dando a entender que toda la fiesta era sólo para una publicidad o algo parecido.
Mientras la calle México quedaba sin gente, los cartoneros seguían discutiendo con el cordón policial. – Nos falta una cuadra para llegar al comedor, y nos costó mucho traer los carros hasta acá – manifestó uno de los cartoneros. De repente uno de los niños descalzos rompió en llanto diciéndole a una señora distinguida por la humildad de su vestimenta que tenía hambre y frío.
– ¿Ustedes no ven cómo llora el pibe?, estamos cansados y tenemos hambre – le discutía otro cartonero a uno de los policías.
Los bailarines volvían a escena con sus plumas, se colocaban cada uno en sus respectivas posiciones, como maniquíes en vidriera. – Papelitos, ¿listos?, música, ¿lista?... ¡acción!- volviendo a escena también el señor del megáfono. Desde la cámara se apreciaba el perfecto espectáculo de música y color. De pronto, el desfile de carros de los cartoneros se cruza por delante del carruaje de comparsa. Habían logrado superar el cordón policial. - ¡Corten!- pronunció con tono desesperado el supuesto director de la filmación. La música se detuvo, el carro, los papelitos y los bailarines también. – Señores, ¿no se dan cuenta que esto es una filmación para un país extranjero?, ¿cómo se les ocurre pasar y arruinar todo?- les gritó el director al grupo de cartoneros. Mientras ellos pasaban con sus cabezas bajas, el último de la fila le respondió: - ¡Que vean los del extranjero cómo nos cagamos de hambre en Argentina!. Y así lograron cruzar la calle México.
¡Acción!, vuelve a comenzar la toma número cincuenta y tres. Sigue el desfile de la fiesta de comparsa sobre México. Sigue el desfile de cartoneros sobre Defensa.
Hubo un momento en el que la cámara registró ese choque de dos comunidades antagónicas de una misma sociedad. Seguramente la imagen de los cartoneros cruzando por delante de la comparsa será editada y no saldrá en la publicidad. Hubo un momento en el que el perfecto cuadro fue el cruce de carruajes y carros, de plumas y cartones.

Que el mundo se entere que Argentina esta en emergencia sanitaria

Anoche estaban todos los senadores reunidos en el Congreso de la Ciudad de Buenos Aires para declarar la emergencia sanitaria a causa del avance del dengue. La mayoría de los votos resultaban ser positivos, hasta que de repente, un llamado al senador oficialista Miguel Pichetto lo obliga a frenar la decisión que estaba a punto de concretarse. La voz que lo llamaba era de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que junto con su marido Néstor decidieron no declarar la emergencia sanitaria por causas absurdas para los ciudadanos, pero inteligentes para las empresas que gobiernan nuestro país. Parece ser más importante el dinero que no va a ingresar del turismo extranjero que la vida de los argentinos que día a día mueren por una epidemia que se podría haber evitado antes con educación y con fondos para la salud.
En un acto político Néstor Kirchner se mostró indignado por las palabras de algunos medios de comunicación que llaman a esta epidemia “la enfermedad de la pobreza”, a lo que agrego que “el dengue les afecta también a los mas ricos”. Pero da la casualidad que los índices mas altos de mortalidad y enfermedad a causa del dengue se dan en las provincias más pobres del norte como Chaco, Catamarca, Jujuy y Salta.
Por su parte, la ministra de salud Graciela Ocaña afirma que “la Nación no esta en emergencia sanitaria”. ¿Acaso no es grave que se triplique el número de casos en menos de quince días? ¿No es grave que muera la población más indefensa? ¿No es grave que la principal causa de esta epidemia sea la desinformación? Parece que para este Estado ausente este tema como tantos otros les son indiferentes. Y como siempre, es fácil hablar y decidir cuando se trata de otras vidas.

martes, 9 de diciembre de 2008

Veteranos Continentales: la guerra que no termina


Al iniciarse la guerra de las Malvinas el Gobierno envió tropas al litoral marítimo con la misión de establecer y defender objetivos militares. Estos 8.000 soldados conscriptos movilizados a la zona no fueron reconocidos a pesar de haber estado en constante alerta roja y de sus compañeros hallados muertos en Caleta Olivia. Hoy reclaman ser veteranos de guerra con todo lo que eso significa: “el honor por sobre todas las cosas”. Desde el 25 de febrero de este año se encuentran acampando en Plaza de Mayo como medida de fuerza.


A 26 años del conflicto de Malvinas todavía quedan hechos confusos que el Gobierno y las Fuerzas Armadas se esfuerzan por ocultar. La agrupación “Campamento TOAS” representada por ex soldados conscriptos, es víctima de esta historia mal contada. Historia que las distintas instituciones convirtieron en verosímil. Estos hombres que por aquel entonces sólo tenían entre 18 y 20 años fueron movilizados al Sur para defender el litoral marítimo bajo el Decreto secreto Nº 700 “S” que creaba el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS), al sur del paralelo 42º (incluía las Islas Malvinas, las Islas Georgias, las Islas Sándwich del Sur, la Isla Grande de Tierra del Fuego, abarcando también las Provincias de Chubut y Santa Cruz). Hoy los “veteranos continentales” se encargan de informar en forma pacífica a la ciudadanía sobre los hechos acontecidos y reclaman ser reconocidos moral y socialmente como así también ser incluidos en las leyes vigentes.

El TOAS se formo el 7 de abril de 1982, exactamente a las 19 horas, al mando del Vicealmirante Juan José Lombardo. Una de las finalidades de esta operación fue el apoyo de fuego aéreo desde Comodoro Rivadavia y Río Gallegos. Esta información se encuentra detallada en el Decreto 700 “S” y ampliada en el Informe Oficial del Ejercito Argentino del año 1983. Pero estas bases no solo funcionaron como logística, sino que estuvieron en constante alerta roja, es decir, “esperando el inminente ataque del enemigo”. Así lo explica Jorge Asinari en la carpa que se convirtió en su hogar desde los últimos 8 meses.

El “acampe” se encuentra construido al costado de uno de los tantos árboles viejos de la plaza, aquellos que vieron pasar millones de manifestaciones a lo largo de toda la historia argentina. Pero esta es distinta. No es una carpa más sobre la calle Hipólito Yrigoyen. Es una puerta a la historia verdadera contada por sus protagonistas, los que estuvieron archivados como sus legajos, que hoy están mágicamente desaparecidos. En Archivos del Museo Histórico del Ejercito Argentino, un empleado cuenta confidencialmente que “todos los archivos que comprenden los años 1976 a 1983 están en manos de Recursos Humanitarios porque fueron solicitados por el Gobierno, y muchos archivos no los podemos mostrar porque nos prohíben entregar información a los movilizados”. En Recursos Humanitarios niegan tener esta información.

Cuando finalizo el conflicto, los ex combatientes eran “visitados” en sus hogares por personal del ejercito para solicitarles silencio absoluto acerca de las vivencias en las islas y el continente. Con el restablecimiento de la democracia, los ex combatientes de las clases 61 a 63 comenzaron a agruparse a lo largo y ancho de país. Comenzaron a contar y a mostrar para luchar por sus derechos. Daniel Repetto, otro de los ex combatientes en la carpa, cuenta que la ley 22674 y 23109 los incluye pero que los distintos gobiernos utilizan diferentes argumentos para excluirlos: “hecha la ley, hecha la trampa”, dice mientras despliega un mapa que muestra donde se ubicaban las bases. “Nos dejan afuera porque dicen que no estábamos dentro del radio establecido” (12 millas de la plataforma continental).

Ramón Rojas, veterano reconocido que fue a Malvinas con el regimiento mecanizado Nº 6, explica que, así como el campamento TOAS esta luchando ahora por sus derechos, ellos también tuvieron que hacerlo en su momento. “Es justo lo que ellos reclaman, pero considero que no deben agarrarse de nuestra ley, que hagan un proyecto de ley propio”, argumenta Rojas. Desde la carpa niegan esto ya que “el TOAS incluye las islas y el continente, nosotros cumplíamos ordenes, las mismas que se cumplían en el archipiélago, nos mandaron al continente porque hacíamos falta ahí”.

Según el Derecho Internacional de los Conflictos Armados (Convenio internacional) son combatientes todas aquellas personas sujeto y objeto de hostilidades, es decir que combaten, atacan y pueden ser atacadas. Este último punto es sumamente relevante ya que hubo tres hechos en los que se comprueba que se infiltraron grupos comandos ingleses en el litoral marítimo patagónico. Contado cronológicamente, el primer hecho destacado fue el traslado de prisioneros ingleses pertenecientes a la Patrulla de Royal Marines al Liceo Militar General Roca, ubicado en Comodoro Rivadavia. “Me preguntaba (un soldado inglés) cuántos años tenía, y me decía que él tenía treinta y ocho años y que yo podía ser su hijo, y que cuando ellos invadieran el continente me iban a tratar bien porque yo los trataba bien”, cuenta Edgardo Blaguerman, ex soldado y traductor de los prisioneros ingleses en Comodoro Rivadavia. Además de este testimonio, existe el Diario de Guerra del Liceo Militar General Roca, y la condecoración de los prisioneros cuando volvieron a Inglaterra luego del conflicto.

El segundo hecho fue la incursión del submarino Conqueror en el Golfo San Matías (en el extremo de la Península de Valdés), el cual llevaba comandos SBS a bordo, quienes eran la fuerza británica especial para infiltrar instalaciones clandestinas en el continente. El libro “La guerra secreta por las Malvinas” de Nigel West reafirma que la célula de inteligencia de SAS (Special Air Service) de Inglaterra “delineó desde el principio del conflicto las opciones para que el Escuadrón B de ese regimiento supiera los blancos para el establecimiento de alertas anticipadas en cada una de las bases aéreas del sur continental”. Y así fue. Uno de los capítulos de este libro cuenta acerca de la operación de las SAS en Río Grande, lo que es testificado por el helicóptero argentino que derribaron en Caleta Olivia, en el que murieron diez soldados, quienes estaban en una misión de combate en el continente localizando un grupo comando británico y que figuran en la lista oficial de caídos en misión de combate, compañeros de los veteranos del campamento TOAS. “Para mi fue muy raro ver lo que vi: los cuerpos estaban mutilados y desnudos, el fuselaje se hallaba en la restinga de la costa y el rotor a unos 300 metros hacia la derecha”, cuenta el teniente coronel retirado Horacio Marengo quien iba en busca de los ingleses infiltrados y encontró los cuerpos de sus compañeros del helicóptero derribado.

El Historiador Rosendo Fraga aporta por su parte que los hechos relatados son ciertos, “la discusión es si los movilizados en el continente deben o no considerarse veteranos. A pesar de que la mayoría nunca entraron en combate, deben considerarse veteranos a todos los movilizados en una guerra (…), en Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial se consideró veteranos a quienes nunca salieron de las islas pero fueron movilizados. En conclusión, creo que quienes reclaman, tienen argumentos para ser atendidos y que su caso sea analizado, más allá de la resolución final que se adopte.”

En estos ocho meses de lucha no se acercó nadie del Gobierno ni tampoco los medios de mayor relevancia. Algunos periodistas apoyan esto, como Nelson Castro que los invitó a sus programas en TN y Radio Del Plata. Si bien el jefe de Gobierno de la Ciudad Mauricio Macri no se acercó, tampoco los desalojó, convirtiéndose en la carpa que mas tiempo permaneció en plaza de Mayo. Una voz desde el interior de Casa Rosada asegura que “esta es la pelota caliente que nadie quiere agarrar”. Por el momento esta pelota caliente cruza de punta a punta la plaza salpicando de barro a muchos que se encuentran bajo el clientelismo político y la corrupción, pero por otra parte abre nuevos caminos hacia la reconstrucción de la historia.


La experiencia de la presidenta en el Sur durante el conflicto

En el acto oficial del 2 de Abril en El Palomar, Cristina Fernández de Kirchner recordó algunas “imágenes imborrables” que tiene sobre la Guerra de Malvinas en 1982. En su discurso habló acerca de los “operativos oscurecimiento” que se realizaban en Río Gallegos “para que la ciudad quedara totalmente a oscuras” ya que “constantemente había rumores de que la aviación inglesa bombardearía la ciudad”. A lo que agregó que “en aquellos tiempos la mayoría de las casas no tenían persianas, por lo que todas las noches debíamos colgar mantas en nuestras ventanas y blindar los faroles de los autos para que apenas con un hilo de luz pudiéramos circular por las calles.”

jueves, 11 de septiembre de 2008

El sacrificio como acto de fe


En Lavalle y Carlos Pellegrini, en pleno corazón porteño, se encuentra una de las tantas iglesias Universales del Reino de Dios, la cual recluta en su gran mayoría a fieles de escasos recursos, entre ellos, a los pies descalzos de la calle Florida. ¿Culto a Dios o a los pastores de la “Iglesia”?.
Crónica de un encuentro con el más allá… cerca de Brasil.


“Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa”. Mateo 6, 5.

Bienvenidos a la Iglesia Universal del Reino de Dios, un ambiente placentero que huele bien y que, como en una sala de cine, usted puede disfrutar de audiovisuales con
las mejores experiencias melodramáticas de creyentes a los cuales les cambió la vida cuando, al igual que otros creyentes, ingresaron al mundo de Cristo. En este lugar la fe se mezcla con la tecnología, se entrecruza entre patéticas estrategias de marketing, como si estuviera a la venta y sus creyentes fueran sus consumidores. La Iglesia Universal se maneja como una empresa monopólica. No solo por ser su obispo, Edir Macedo, un empresario millonario y dueño de las comunicaciones en Brasil, sino porque además conocen (o dicen conocer) las necesidades actuales y futuras de sus creyentes, complementan imagen y sonido a modo de convencer y no existe un diálogo expreso entre creyentes y pastores. Crean un modelo de hombre exitoso para que los creyentes lo compren y quieran ser como Él.

“Después, levantando los ojos, Jesús vio a unos ricos que ponían sus ofrendas en el tesoro del Templo. Vio también a una viuda de condición muy humilde, que ponía dos pequeñas monedas de cobre, y dijo: Les aseguro que esta pobre viuda ha dado más que nadie. Porque todos los demás dieron como ofrenda algo de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que tenia para vivir.” Lucas 21, 1 – 4.

Unos pasos tenues se escuchaban desde el fondo del gran salón. Vestía un pantalón violeta, por encima una pollera floreada, un saco gris y una boina azul, y en sus manos llevaba diversas frutas dentro de tres bolsitas atadas. En silencio caminó hacia el altar, llamada por el grito de
“El sacrificio es un acto de fe”, cuyo precursor era un Hombre de tez blanca, de acento extraño y con anillos y pulseras de oro en sus manos. Los pasos se detuvieron frente al Hombre. Desde una mano arrugada y tiznada que salió de uno de los bolsillos del saco gris se deslizaron tres monedas. “Es todo lo que tengo”, dijo una voz desquebrajada de anciana, mientras el Señor observaba esas monedas que se mezclaban entre billetes de diez, veinte y cincuenta pesos. “¡Esto es el demonio”, exclamó entonces el Señor, y levantó hacia el cielo una bolsa de paño. “Y hay que sacarlo de sus vidas”.

“Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados – dijo al paralítico – levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. Él se levantó
y se fue a su casa. Al ver esto, la multitud quedó atemorizada y glorificaba a Dios por haber dado semejante poder a los hombres.” Mateo 9, 7 – 8.

Martes de Sanación. “Pónganse todos de pie y señalen con sus manos la parte de su cuerpo en la cual tienen un dolor”, explicó el Pastor con su acento extranjero. Y todos los creyentes, en su mayoría ancianos humildes, cumplieron a rajatabla cada palabra. “¡Sal mal de nuestras vidas!”, gritaba el Pastor mientras sus ayudantes sacudían las cabezas de los fieles y sacaban “el mal” de sus vidas mediante una técnica muy parecida a la que utilizaba Olmedo en su personaje del manosanta. “¿Cuál era su dolor señora?”, preguntó el pastor a una de las ancianas. “Me dolían mucho las piernas pero ya no me duelen, ¿fue un milagro de Dios?”, consultó ella. “¡Salte señora, salte como si estuviera saltando la correa como cuando era niña!”, ordenó el Señor. La anciana comenzó a saltar de un lado hacia otro. “¡Viste como se curó!”, decían de fondo voces incrédulas, voces ignorantes, voces mudas.

“Vendan sus bienes y denlos como limosna. Háganse bolsas que no se desgasten y acumulen un tesoro inagotable en el cielo, donde no se acerca el ladrón ni destruye la polilla. Porque allí donde tengan su tesoro, tendrán también su corazón.” Lucas 12, 33 – 34.

Viernes: El Gran Desafío de la Cruz. “Los que aún no tengan su sobre para hacer su pedido de fe recuerden que este es el último día para llevar sus peticiones, las cuales serán llevadas al Monte Sinaí en Jerusalén”, recordó el Pastor a sus creyentes. El Monte Sinaí es una montaña situada al sur de la Península del Sinaí, al nordeste de Egipto, y es el lugar donde, según la Biblia, Dios entregó
a Moisés los Diez Mandamientos. Cinco fieles subieron al escenario llamados por uno de los ayudantes del Pastor.
“En este sobre van a depositar sus peticiones y sus sacrificios, el cual debe ser mayor a 300 pesos, menos no puede ser ya que Cristo no atenderá sus ruegos”, le susurró el discípulo al grupo. Y así, le fue preguntando
uno a uno cuánto tenían ahorrado hasta el momento para depositar en el sobre blanco, como si fuese una transacción bancaria. Como si la fe se negociara por una o dos monedas, y las necesidades espirituales fueran un bien de intercambio.