martes, 9 de diciembre de 2008

Veteranos Continentales: la guerra que no termina


Al iniciarse la guerra de las Malvinas el Gobierno envió tropas al litoral marítimo con la misión de establecer y defender objetivos militares. Estos 8.000 soldados conscriptos movilizados a la zona no fueron reconocidos a pesar de haber estado en constante alerta roja y de sus compañeros hallados muertos en Caleta Olivia. Hoy reclaman ser veteranos de guerra con todo lo que eso significa: “el honor por sobre todas las cosas”. Desde el 25 de febrero de este año se encuentran acampando en Plaza de Mayo como medida de fuerza.


A 26 años del conflicto de Malvinas todavía quedan hechos confusos que el Gobierno y las Fuerzas Armadas se esfuerzan por ocultar. La agrupación “Campamento TOAS” representada por ex soldados conscriptos, es víctima de esta historia mal contada. Historia que las distintas instituciones convirtieron en verosímil. Estos hombres que por aquel entonces sólo tenían entre 18 y 20 años fueron movilizados al Sur para defender el litoral marítimo bajo el Decreto secreto Nº 700 “S” que creaba el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (TOAS), al sur del paralelo 42º (incluía las Islas Malvinas, las Islas Georgias, las Islas Sándwich del Sur, la Isla Grande de Tierra del Fuego, abarcando también las Provincias de Chubut y Santa Cruz). Hoy los “veteranos continentales” se encargan de informar en forma pacífica a la ciudadanía sobre los hechos acontecidos y reclaman ser reconocidos moral y socialmente como así también ser incluidos en las leyes vigentes.

El TOAS se formo el 7 de abril de 1982, exactamente a las 19 horas, al mando del Vicealmirante Juan José Lombardo. Una de las finalidades de esta operación fue el apoyo de fuego aéreo desde Comodoro Rivadavia y Río Gallegos. Esta información se encuentra detallada en el Decreto 700 “S” y ampliada en el Informe Oficial del Ejercito Argentino del año 1983. Pero estas bases no solo funcionaron como logística, sino que estuvieron en constante alerta roja, es decir, “esperando el inminente ataque del enemigo”. Así lo explica Jorge Asinari en la carpa que se convirtió en su hogar desde los últimos 8 meses.

El “acampe” se encuentra construido al costado de uno de los tantos árboles viejos de la plaza, aquellos que vieron pasar millones de manifestaciones a lo largo de toda la historia argentina. Pero esta es distinta. No es una carpa más sobre la calle Hipólito Yrigoyen. Es una puerta a la historia verdadera contada por sus protagonistas, los que estuvieron archivados como sus legajos, que hoy están mágicamente desaparecidos. En Archivos del Museo Histórico del Ejercito Argentino, un empleado cuenta confidencialmente que “todos los archivos que comprenden los años 1976 a 1983 están en manos de Recursos Humanitarios porque fueron solicitados por el Gobierno, y muchos archivos no los podemos mostrar porque nos prohíben entregar información a los movilizados”. En Recursos Humanitarios niegan tener esta información.

Cuando finalizo el conflicto, los ex combatientes eran “visitados” en sus hogares por personal del ejercito para solicitarles silencio absoluto acerca de las vivencias en las islas y el continente. Con el restablecimiento de la democracia, los ex combatientes de las clases 61 a 63 comenzaron a agruparse a lo largo y ancho de país. Comenzaron a contar y a mostrar para luchar por sus derechos. Daniel Repetto, otro de los ex combatientes en la carpa, cuenta que la ley 22674 y 23109 los incluye pero que los distintos gobiernos utilizan diferentes argumentos para excluirlos: “hecha la ley, hecha la trampa”, dice mientras despliega un mapa que muestra donde se ubicaban las bases. “Nos dejan afuera porque dicen que no estábamos dentro del radio establecido” (12 millas de la plataforma continental).

Ramón Rojas, veterano reconocido que fue a Malvinas con el regimiento mecanizado Nº 6, explica que, así como el campamento TOAS esta luchando ahora por sus derechos, ellos también tuvieron que hacerlo en su momento. “Es justo lo que ellos reclaman, pero considero que no deben agarrarse de nuestra ley, que hagan un proyecto de ley propio”, argumenta Rojas. Desde la carpa niegan esto ya que “el TOAS incluye las islas y el continente, nosotros cumplíamos ordenes, las mismas que se cumplían en el archipiélago, nos mandaron al continente porque hacíamos falta ahí”.

Según el Derecho Internacional de los Conflictos Armados (Convenio internacional) son combatientes todas aquellas personas sujeto y objeto de hostilidades, es decir que combaten, atacan y pueden ser atacadas. Este último punto es sumamente relevante ya que hubo tres hechos en los que se comprueba que se infiltraron grupos comandos ingleses en el litoral marítimo patagónico. Contado cronológicamente, el primer hecho destacado fue el traslado de prisioneros ingleses pertenecientes a la Patrulla de Royal Marines al Liceo Militar General Roca, ubicado en Comodoro Rivadavia. “Me preguntaba (un soldado inglés) cuántos años tenía, y me decía que él tenía treinta y ocho años y que yo podía ser su hijo, y que cuando ellos invadieran el continente me iban a tratar bien porque yo los trataba bien”, cuenta Edgardo Blaguerman, ex soldado y traductor de los prisioneros ingleses en Comodoro Rivadavia. Además de este testimonio, existe el Diario de Guerra del Liceo Militar General Roca, y la condecoración de los prisioneros cuando volvieron a Inglaterra luego del conflicto.

El segundo hecho fue la incursión del submarino Conqueror en el Golfo San Matías (en el extremo de la Península de Valdés), el cual llevaba comandos SBS a bordo, quienes eran la fuerza británica especial para infiltrar instalaciones clandestinas en el continente. El libro “La guerra secreta por las Malvinas” de Nigel West reafirma que la célula de inteligencia de SAS (Special Air Service) de Inglaterra “delineó desde el principio del conflicto las opciones para que el Escuadrón B de ese regimiento supiera los blancos para el establecimiento de alertas anticipadas en cada una de las bases aéreas del sur continental”. Y así fue. Uno de los capítulos de este libro cuenta acerca de la operación de las SAS en Río Grande, lo que es testificado por el helicóptero argentino que derribaron en Caleta Olivia, en el que murieron diez soldados, quienes estaban en una misión de combate en el continente localizando un grupo comando británico y que figuran en la lista oficial de caídos en misión de combate, compañeros de los veteranos del campamento TOAS. “Para mi fue muy raro ver lo que vi: los cuerpos estaban mutilados y desnudos, el fuselaje se hallaba en la restinga de la costa y el rotor a unos 300 metros hacia la derecha”, cuenta el teniente coronel retirado Horacio Marengo quien iba en busca de los ingleses infiltrados y encontró los cuerpos de sus compañeros del helicóptero derribado.

El Historiador Rosendo Fraga aporta por su parte que los hechos relatados son ciertos, “la discusión es si los movilizados en el continente deben o no considerarse veteranos. A pesar de que la mayoría nunca entraron en combate, deben considerarse veteranos a todos los movilizados en una guerra (…), en Gran Bretaña durante la Segunda Guerra Mundial se consideró veteranos a quienes nunca salieron de las islas pero fueron movilizados. En conclusión, creo que quienes reclaman, tienen argumentos para ser atendidos y que su caso sea analizado, más allá de la resolución final que se adopte.”

En estos ocho meses de lucha no se acercó nadie del Gobierno ni tampoco los medios de mayor relevancia. Algunos periodistas apoyan esto, como Nelson Castro que los invitó a sus programas en TN y Radio Del Plata. Si bien el jefe de Gobierno de la Ciudad Mauricio Macri no se acercó, tampoco los desalojó, convirtiéndose en la carpa que mas tiempo permaneció en plaza de Mayo. Una voz desde el interior de Casa Rosada asegura que “esta es la pelota caliente que nadie quiere agarrar”. Por el momento esta pelota caliente cruza de punta a punta la plaza salpicando de barro a muchos que se encuentran bajo el clientelismo político y la corrupción, pero por otra parte abre nuevos caminos hacia la reconstrucción de la historia.


La experiencia de la presidenta en el Sur durante el conflicto

En el acto oficial del 2 de Abril en El Palomar, Cristina Fernández de Kirchner recordó algunas “imágenes imborrables” que tiene sobre la Guerra de Malvinas en 1982. En su discurso habló acerca de los “operativos oscurecimiento” que se realizaban en Río Gallegos “para que la ciudad quedara totalmente a oscuras” ya que “constantemente había rumores de que la aviación inglesa bombardearía la ciudad”. A lo que agregó que “en aquellos tiempos la mayoría de las casas no tenían persianas, por lo que todas las noches debíamos colgar mantas en nuestras ventanas y blindar los faroles de los autos para que apenas con un hilo de luz pudiéramos circular por las calles.”

jueves, 11 de septiembre de 2008

El sacrificio como acto de fe


En Lavalle y Carlos Pellegrini, en pleno corazón porteño, se encuentra una de las tantas iglesias Universales del Reino de Dios, la cual recluta en su gran mayoría a fieles de escasos recursos, entre ellos, a los pies descalzos de la calle Florida. ¿Culto a Dios o a los pastores de la “Iglesia”?.
Crónica de un encuentro con el más allá… cerca de Brasil.


“Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa”. Mateo 6, 5.

Bienvenidos a la Iglesia Universal del Reino de Dios, un ambiente placentero que huele bien y que, como en una sala de cine, usted puede disfrutar de audiovisuales con
las mejores experiencias melodramáticas de creyentes a los cuales les cambió la vida cuando, al igual que otros creyentes, ingresaron al mundo de Cristo. En este lugar la fe se mezcla con la tecnología, se entrecruza entre patéticas estrategias de marketing, como si estuviera a la venta y sus creyentes fueran sus consumidores. La Iglesia Universal se maneja como una empresa monopólica. No solo por ser su obispo, Edir Macedo, un empresario millonario y dueño de las comunicaciones en Brasil, sino porque además conocen (o dicen conocer) las necesidades actuales y futuras de sus creyentes, complementan imagen y sonido a modo de convencer y no existe un diálogo expreso entre creyentes y pastores. Crean un modelo de hombre exitoso para que los creyentes lo compren y quieran ser como Él.

“Después, levantando los ojos, Jesús vio a unos ricos que ponían sus ofrendas en el tesoro del Templo. Vio también a una viuda de condición muy humilde, que ponía dos pequeñas monedas de cobre, y dijo: Les aseguro que esta pobre viuda ha dado más que nadie. Porque todos los demás dieron como ofrenda algo de lo que les sobraba, pero ella, de su indigencia, dio todo lo que tenia para vivir.” Lucas 21, 1 – 4.

Unos pasos tenues se escuchaban desde el fondo del gran salón. Vestía un pantalón violeta, por encima una pollera floreada, un saco gris y una boina azul, y en sus manos llevaba diversas frutas dentro de tres bolsitas atadas. En silencio caminó hacia el altar, llamada por el grito de
“El sacrificio es un acto de fe”, cuyo precursor era un Hombre de tez blanca, de acento extraño y con anillos y pulseras de oro en sus manos. Los pasos se detuvieron frente al Hombre. Desde una mano arrugada y tiznada que salió de uno de los bolsillos del saco gris se deslizaron tres monedas. “Es todo lo que tengo”, dijo una voz desquebrajada de anciana, mientras el Señor observaba esas monedas que se mezclaban entre billetes de diez, veinte y cincuenta pesos. “¡Esto es el demonio”, exclamó entonces el Señor, y levantó hacia el cielo una bolsa de paño. “Y hay que sacarlo de sus vidas”.

“Para que ustedes sepan que el Hijo del hombre tiene sobre la tierra el poder de perdonar los pecados – dijo al paralítico – levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. Él se levantó
y se fue a su casa. Al ver esto, la multitud quedó atemorizada y glorificaba a Dios por haber dado semejante poder a los hombres.” Mateo 9, 7 – 8.

Martes de Sanación. “Pónganse todos de pie y señalen con sus manos la parte de su cuerpo en la cual tienen un dolor”, explicó el Pastor con su acento extranjero. Y todos los creyentes, en su mayoría ancianos humildes, cumplieron a rajatabla cada palabra. “¡Sal mal de nuestras vidas!”, gritaba el Pastor mientras sus ayudantes sacudían las cabezas de los fieles y sacaban “el mal” de sus vidas mediante una técnica muy parecida a la que utilizaba Olmedo en su personaje del manosanta. “¿Cuál era su dolor señora?”, preguntó el pastor a una de las ancianas. “Me dolían mucho las piernas pero ya no me duelen, ¿fue un milagro de Dios?”, consultó ella. “¡Salte señora, salte como si estuviera saltando la correa como cuando era niña!”, ordenó el Señor. La anciana comenzó a saltar de un lado hacia otro. “¡Viste como se curó!”, decían de fondo voces incrédulas, voces ignorantes, voces mudas.

“Vendan sus bienes y denlos como limosna. Háganse bolsas que no se desgasten y acumulen un tesoro inagotable en el cielo, donde no se acerca el ladrón ni destruye la polilla. Porque allí donde tengan su tesoro, tendrán también su corazón.” Lucas 12, 33 – 34.

Viernes: El Gran Desafío de la Cruz. “Los que aún no tengan su sobre para hacer su pedido de fe recuerden que este es el último día para llevar sus peticiones, las cuales serán llevadas al Monte Sinaí en Jerusalén”, recordó el Pastor a sus creyentes. El Monte Sinaí es una montaña situada al sur de la Península del Sinaí, al nordeste de Egipto, y es el lugar donde, según la Biblia, Dios entregó
a Moisés los Diez Mandamientos. Cinco fieles subieron al escenario llamados por uno de los ayudantes del Pastor.
“En este sobre van a depositar sus peticiones y sus sacrificios, el cual debe ser mayor a 300 pesos, menos no puede ser ya que Cristo no atenderá sus ruegos”, le susurró el discípulo al grupo. Y así, le fue preguntando
uno a uno cuánto tenían ahorrado hasta el momento para depositar en el sobre blanco, como si fuese una transacción bancaria. Como si la fe se negociara por una o dos monedas, y las necesidades espirituales fueran un bien de intercambio.

viernes, 2 de mayo de 2008

Acerca de mi

Soy estudiante de la carrera Ciencias de la Comunicación Social de la Universidad de Buenos Aires. Comencé la carrera a mediados del año 2005, y desde ese entonces ya llevo un libro publicado junto a mis compañeros de la comisión de la profesora Irene Klein para la materia Taller de Expresión I. El libro se titula “Todojunto se escribe separado”, y es una recopilación de cuentos, crónicas, ensayos y poesías escritas a lo largo del año 2006. Además, durante el transcurso del año 2007 realicé la producción del cortometraje de cinco minutos titulado “Bingo 73” para la materia Taller de Expresión II y cuya exposición fue en las salas del cine Gaumont de esta ciudad.
Fuera del ámbito de la facultad, realice un curso de producción radial en Radio Palermo FM 99.5 dictado por el profesor Mariano Azula, y participé en el Departamento de Redacción de la revista interna de la financiera Cetelem Argentina S.A.